
Tres frikinazis como somos Campano, el Hurañest y yo mísmo acudimos ayer a lo nuevo que se proyecta en cines sobre la Alemania de Hitler: Valkyria.
Yo iba con cierto sentimiento de peste en el cuerpo. Primero porque cada vez me gusta menos el acto de ir al cine. Segundo porque la idea de ver a Tom Cruise haciendo de héroe altruista, "más fuerte que el curso de la historia" como dice el trailer de la película, me hacía chirriar los dientes de pura repugnancia. Pero a veces la vida te sorprende para bien.
Lo reconozco, es algo que me ocurre, me ponen delante un montón de esvásticas y uniformes de las SS y me emociono. Eso es algo superior a mis fuerzas. Que los nazis fueron enemigos de la humanidad es algo que me importa bastante poco ante semejante alarde de profesionalidad y elegancia. Al lado ves al ejercito aliado jerido y deseas que perdieran solo por las caras de yankis que tenían. Pero el caso que pese a mi mala disposición inicial, la película empieza a gustarme desde el minuto uno.
Poniendonos en situación, el coronel Claus Schenk Von Stauffenberg interpretado por Tom Cruise considera que servir no se puede servir a Hitler y servir a Alemania al mismo tiempo. Por ello se encuentra destinado en los Afrika Korps, pero aún en un frente tan alejado de Berlín sigue haciendo campaña con discreción contra el régimen. Es por las heridas que recibe en combate que es devuelto a la capital, donde se pondrá en contacto con el corazón de la resistencia alemana y planificará el que fué el último (de quince) atentado fallido contra Hitler perpetrado por alemanes. Esto no es spoiler, creo que todos sabemos un poco de historia.
Pues conociendo que el complot no va tener éxito la película logra un clima de tensión continuo. Afortunadamente, aquí no hay héroes con FdV 10 Implacable. Aquí todo el mundo tiene la frente perlada de sudor por la enorme presión de las decisiones y los actos que se están llevando a cabo. Se respira el miedo ante las consecuencias del fracaso en cada momento. Hay momentos de flaqueza, pensamientos de traición, etc. porque se cuenta una historia real tal como ocurrió, y así somos las personas de carne y hueso. Bueno, no, en realidad pocas personas reales tienen los cojones increíbles del coronel Stauffenberg, necesarios para no abandonar el planeta en semejantes circunstancias. Pero se me entiende.
Todo esto acompañado de una buena puesta en escena, una ambientación perfecta (qué menos a estas alturas) y, aunque no hay grandes interpretaciones ni diálogos memorables, eso no es problema dado que tampoco en la vida real suele haberlos. El estilo es casi documental en ese sentido, sin permitirse apenas adornos (parafraseando a Campano, que se sabía la historia de memoria y así opinó al terminar la película). La llamada Operación Valkyria tuvo lugar el 20 de Julio de 1944 tal como nos la presentan aquí.
Resumiendo, si no estaís ya hartos de la Segunda Guerra Mundial, adelante, es una buena película. Si sois frikis como yo y teneís una insignia del Tercer Reich en la estantería, doblemente recomendada.
Y como anécdota diré que pagué mi entrada con diez euros y me devolvieron catorce. Cuando le pregunté a qué se debía me dicen "Me has dado dos billetes de diez" "¿En serio?" "Eso creo. Ahora no lo sé" "Pues yo tampoco lo sé, a ver, ¿sí o no?" "Creo que sí" "¿Entonces sí? Me fio de lo que digas" "No lo sé" "Entonces lo cojo" "Bueno..." "Lo cojo, ¿eh?" "Bueno" "Venga hasta luego".
Yo iba con cierto sentimiento de peste en el cuerpo. Primero porque cada vez me gusta menos el acto de ir al cine. Segundo porque la idea de ver a Tom Cruise haciendo de héroe altruista, "más fuerte que el curso de la historia" como dice el trailer de la película, me hacía chirriar los dientes de pura repugnancia. Pero a veces la vida te sorprende para bien.
Lo reconozco, es algo que me ocurre, me ponen delante un montón de esvásticas y uniformes de las SS y me emociono. Eso es algo superior a mis fuerzas. Que los nazis fueron enemigos de la humanidad es algo que me importa bastante poco ante semejante alarde de profesionalidad y elegancia. Al lado ves al ejercito aliado jerido y deseas que perdieran solo por las caras de yankis que tenían. Pero el caso que pese a mi mala disposición inicial, la película empieza a gustarme desde el minuto uno.
Poniendonos en situación, el coronel Claus Schenk Von Stauffenberg interpretado por Tom Cruise considera que servir no se puede servir a Hitler y servir a Alemania al mismo tiempo. Por ello se encuentra destinado en los Afrika Korps, pero aún en un frente tan alejado de Berlín sigue haciendo campaña con discreción contra el régimen. Es por las heridas que recibe en combate que es devuelto a la capital, donde se pondrá en contacto con el corazón de la resistencia alemana y planificará el que fué el último (de quince) atentado fallido contra Hitler perpetrado por alemanes. Esto no es spoiler, creo que todos sabemos un poco de historia.
Pues conociendo que el complot no va tener éxito la película logra un clima de tensión continuo. Afortunadamente, aquí no hay héroes con FdV 10 Implacable. Aquí todo el mundo tiene la frente perlada de sudor por la enorme presión de las decisiones y los actos que se están llevando a cabo. Se respira el miedo ante las consecuencias del fracaso en cada momento. Hay momentos de flaqueza, pensamientos de traición, etc. porque se cuenta una historia real tal como ocurrió, y así somos las personas de carne y hueso. Bueno, no, en realidad pocas personas reales tienen los cojones increíbles del coronel Stauffenberg, necesarios para no abandonar el planeta en semejantes circunstancias. Pero se me entiende.
Todo esto acompañado de una buena puesta en escena, una ambientación perfecta (qué menos a estas alturas) y, aunque no hay grandes interpretaciones ni diálogos memorables, eso no es problema dado que tampoco en la vida real suele haberlos. El estilo es casi documental en ese sentido, sin permitirse apenas adornos (parafraseando a Campano, que se sabía la historia de memoria y así opinó al terminar la película). La llamada Operación Valkyria tuvo lugar el 20 de Julio de 1944 tal como nos la presentan aquí.
Resumiendo, si no estaís ya hartos de la Segunda Guerra Mundial, adelante, es una buena película. Si sois frikis como yo y teneís una insignia del Tercer Reich en la estantería, doblemente recomendada.
Y como anécdota diré que pagué mi entrada con diez euros y me devolvieron catorce. Cuando le pregunté a qué se debía me dicen "Me has dado dos billetes de diez" "¿En serio?" "Eso creo. Ahora no lo sé" "Pues yo tampoco lo sé, a ver, ¿sí o no?" "Creo que sí" "¿Entonces sí? Me fio de lo que digas" "No lo sé" "Entonces lo cojo" "Bueno..." "Lo cojo, ¿eh?" "Bueno" "Venga hasta luego".

3 comentarios:
Salir cobrando al más puro estilo. Entras con un billete 10 y sales con esos mismos 10 euros, la vuelta de 4 y pico y una entrada de cine.
a 6€ ya las entradas, hasta dnd vamos a llegar, a este paso no voy ni a ver en el cine el proximo james bond xD.
Aunque cobrar 4€ por ver una pelicula incentiva el ir xD
hummmmmm, discrepo algo en tu peligroso amor nazi, pero coincido mucho en lo demás...
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