No ha sido lo bastante pesadilla anunciando mi Flickr aún, me parece, así que post temático para complemetar el cansinamiento.
La foto elegida para tal efecto:
"Y es así, chavalote, como se lia un porrico"
En realidad todo mi objetivo era compartir esta foto que me encanta, pero ya de paso pues el resto y hago del post algo con un mínimo de interés (aunque sea porque merece ser criticado).
De entre las muchas cosas que se hablaron ayer, incluído quedar con personas para comerse un pene (y hacerlo), se escucharon opiniones sobre que mi forma de pensar era inhumana, contradictoria y muy poco meditada. El hecho de opinar "poco meditada" tras escuchar cuatro frases incompletas al respecto de una cuestión es en sí lo menos meditado del universo. Pero eso aparte.
El caso es que me gustaría dejar claras las cosas para todos aquellos que se echaron las manos a la cabeza cuando escucharon que me gustaba el nazismo del Tercer Reich y que opinaba que ellos tenían sus motivos para hacer las cosas y yo los comprendía. Tambien para los que se echen las manos a la cabeza cuando lo lean ahora.
Vayamos por partes:
- Cuando digo que yo no me pongo a juzgar sino a comprender, no entiendo como despierto un rechazo tan descomunal y se me habla como a un loco que no tiene ni idea de la vida. Señores, yo miro a los alemanes de mediados del siglo XX, observo sus circunstancias socioculturales, históricas, me pongo allí y les pregunto, independientemente de lo que yo piense o me hayan enseñado, ¿Tú qué tienes en la cabeza cuando tomas las decisiones que estás tomando? Y resulta que me construyen unas bases que puedo comprender. No balbucean y babean y de repente se ponen a gritar "¡MUERTE! ¡MUERTE!" con los ojos en blanco (que de hecho serían unas bases que se podrían entender como locura, igualmente). Les puedo ENTENDER. Les comprendo, de manera limitada, por supuesto, porque ni soy uno de ellos, ni un historiador. Y ni siendo ellos tendría acceso y comprensión completas de la mente de los otros. Pero con la información limitada que tengo, algo puedo hacer.
- Comprender no hace que cambie mis decisiones, no necesariamente al menos, porque como he dicho antes, me pongo en el lugar de las personas, de Hitler o quizás de mi panadero, pero es que resulta que sus circunstancias no son las mías. Ellos tienen un contexto y yo tengo el mío. Por tanto no quiere decir que vaya a invadir Polonia, ni a subir el precio del pan. Yo no estoy levantando la economía de mi país con la industria armamentística ni afrotando que mis costes son mayores y no puedo pagar la harina con lo que vale un bollo hoy día. Yo soy Javier del Junco y soy una persona perfectamente razonable que desea que se pongan en su lugar y le comprendan, en vez de juzgarle. Porque resulta que no solo a los nazis sino tambien a mí me toman por un demonio mucho antes de terminar la conversación. No me escuchan, meditan y vuelven con conclusiones. Demonio en el minuto uno y ya veremos si me convences de lo contrario a lo largo del día. No señores, eso no funciona así. Y no lo digo por los que hablaron conmigo anoche, que mayormente me llamaron demonio por reirse dado que hemos nacido así y no podemos evitarlo.
- Todo tiene un razón. Pues sí. Todo es comprensible, pues también. No entiendo por qué se dijeron esas cosas como si fuera algo absurdo tenerlo en cuenta. Ambas cosas son perfectamente reales y lógicas. Pero "en ese caso no necesitas escuchar nada porque lo comprendes todo". Eso ya es diferente. Todo tiene su razonamiento, pero yo no lo conozco y sin datos no se pueden sacar conclusiones. Yo me sentaría a escuchar a todas las personas de la Tierra, que son y han sido, si una vida eterna me lo permitiese. Porque información es lo único que tiene mi cerebro para funcionar y más iformación solo puede mejorar el funcionamiento. Por desgracia, no dispongo de tiempo ilimitado, ¿pero qué le hago? Pues de momento busco no adelantarme en mis conclusiones, dejar siempre una ventana abierta para cambiar mis ideas en cuanto me aporten un nuevo dato y siempre siempre siempre verlo todo desde el lado del que lo cuenta y no desde el mío.
- Juzgar es algo contraproducente. Sí, eso lo mantengo. A lo largo de mi vida me he equivocado demasiadas veces lanzando veredictos, sobre todo si tienen matices morales, y encima no he sacado nada de ellos. No quiere decir por ello que no juzgue jamás, de hecho constantemente, pero lucho siempre por evitarlo y me falta tiempo para arrepentirme cuando me dedico a condenar actos o personas, que es el veredicto más habitual, mucho más que las alabanzas y premios. Pero eso es una visión más personal. A nivel general diré que los juicios son un error, ¿por qué? Pues porque se trata de aplicar criterios propios a los actos de los demás lo cual siempre nos lleva a lugares diferentes de la realidad. Uno debe tener sus propios criterios delimitados a la esfera de sus acciones y decisiones. De esa forma funcionarán (todo lo bien que puede funcionar algo humano, claro). Respetar y comprender las razones de los otros, aunque sean retorcidas y repugnantes, es el primer paso hacia la correcta interpretación de las cosas. Si además de eso se tiene en cuenta todo lo demás, un criterio personal firme y plena conciencia de que lo que impulsa a un violador, por mucho que lo entienda, no es lo que me impulsa a mí, no podrá nunca perjudicarnos la carencia de "juicio".
Por cierto que aunque fue Adrio el que llevó la voz cantante, este post no va dirigido personalmente a él, aunque use mayormente cosas que él dijo. Es simplemente una aclaración sobre un tema que considero importante y que se argumenta mucho mejor si tienes tiempo de redactarlo tranquilamente que en una conversación de cinco personas casi todas hablando a la vez. Para los que estuvimos anoche y para todos, como dije.
Y si de verdad hay algo inhumano, poco meditado y contradictorio en mis palabras, hacedmelo saber.
World of Goo es un pequeño juego de puzzles que como tantos hoy en día tiene un simulador físico (de gravedad en resumen). Se juega utilizando el ratón únicamente y el acabado es 2D.
¿Qué tiene de bueno World of Goo? En realidad todo absolutamente. Se puede empezar con que la mecánica, centrada únicamente en la construcción de diversas estructuras para llegar del punto A al punto B esta conseguidísima. Para esas estructuras utilizaremos los llamados Gooballs, que son las crituaturas que habitan este mundo. Mediante las diversas clases que nos vamos cruzando a lo largo de los niveles deberemos afrontar el desafío, que pese a su planteamiento consigue ser variado y no aburre, de una forma u otra.
La presentación estilo cartoon, con escenarios bonitos y trabajados sin sobrecargarse nunca, sumado a las voces de las Gooballs, unos buenos efectos de sonido y una banda sonora de calidad excepcionalísima para un juego en general, pero más para un juego desaarrollado de forma casi independiente como este, hacen el resto.
Se lo pasa uno en 5 o 6 horas jugando tranquilamente y ocupa cero coma dos... ¿Más razones para descargarlo hacen falta? Lo que precisamente criticaba el el post sobre videojuegos que por azares del destino ha pasado desapercibido, ha sido aprendido y aplicado. En World of Goo prima la jugabilidad y el entretenimiento ante todo. Sin complicarse la vida.
Y hablando de diversión PURA sin ningún tipo de complicación y floritura atención al vídeo promocional del programa que está a punto de estrenarse en el Cartoon Network de USA: Destroy Build Destroy.
"Venid niños a manejar bazookas, explosivos y herramientas pesadas para reventar todo tipo de objetos, vehículos e incluso edificaciones con el fin de construir un desfase con los restos y realizar algo todavía más destructivo con vuestra creación... ¡¡Y además salís por la tele!!"
¿Para cuándo versión para jóvenes frikis de 23-24 años que viven en Montequinto?
Acontece en la ciudad del vacío y el jerimiento (no confundir con el barrio del vacío y el jerimiento aka Montequinto) que de vez en cuando ocurren cosas en verdad que merecen la pena pero la carencia total de interés en muchos casos y el dar por hecho de que eso es imposible en el resto hace que se nos pase por alto. Al menos en mi caso.
No ha sido así con la Circada, iniciativa que por segundo año consecutivo trae a las calles de la ciudad antes nombrada espectáculos circenses de distinta índole pero mismo precio: 0€. Sí, es gratis cabrones, por tanto os animo a incorporaros a su página y ver si teneís un momento libre por la tarde-noche de los próximos días. El cambio gratuito de rutina seguro será bienvenido por muchos.
Yo ya estuve el viernes pasado aplicando du le pictures, llevándome una sorpresa especialmente grata con el espectáculo EITA, de acrobacias mezcladas con un humor, ambas cosas muy conseguidas.
Para el que lo desee, mi albúm de Flickr con una pequeña selección de lo que ví ese día. Nada que haga justicia a la realidad, pero bueno, ahí queda.
Personas que me leen, tras siglos reales de espera y quererme pegar ilimitadas palizas según de quien hablemos, ha llegado al fin la hora de ver online la más aclamada filmación de todos los tiempos.
Sin más dilación, salvo un pequeño anuncio de nuestros patrocinadores, os dejo con ¡¡¡VIVA LAS VEGAS!!!
Lo primero decir que poco a poco, de los que ahora se llaman hardcore gamers, en mi época se le llamaba "jugar al ordenador" sin hacer distinciones, vamos quedando menos. Por unos motivos o por otros, lo de echar horas y horas y horas delante del pc para algo que, como bien Juan Diego, no sea un MMPO (o el msn de mierda, o el tuenti (más de mierda aún)), ha pasado a la historia. Los motivos supongo que se pueden achacar a varias cosas como siempre. En primer lugar que nos estamos haciendo viejos (es decir, somos ilimitado viejos ya) y, no se sabe muy bién la razón, ya... "no pega". La otra, con más sentido, es la carencia de juegos con los que fliparse al cien por cien (veáse el Starcraft II confirmado ya oficialmente para el 2009) pero igualmente, dudo que provoque las fiebres que en su día provocaron el Starcraft original, el Counter Strike o el Diablo II.
¿Por qué comenzar diciendo esto? Pues porque voy a hablar de tres juegos de última generación que me han dejado en el paladar el regusto de la decepción pese a instalarlos con la mejor de las disposiciones y pese a que hay acuerdo general en que son excelentes. Y bueno, tal vez el tema no interese demasiado a demasiados hoy en día, amén de que me parece que hay parte de culpa en el hecho de que yo mísmo cada vez disfruto menos los juegos, en lo decepcionante que me resultaron.
Finalizados los preliminares, vamos al acontecimiento principal.
Protagonistas: Dead Space, Crysis y Mass Effect.
Dead Space.
"Only... the dead... survive". Ví el trailer y me gustó absolutamente todo, esas palabras combinadas con las imágenes y la música especialmente. Prometía acojonar y mucho con ambiente de ciencia ficción y elementos de gameplay interesantes como el combate por desmembramiento, los paseos por el vacío espacial o la gravedad cero. Sumemos a eso que leí críticas excelentes por todas partes y digamos que me temblaba la mano cuando pulsé al fin el DeadSpace.exe y comenzó la instalación.
La primera hora de juego aproximadamente la disfruté bastante, mientras iba descubriendo la mecánica de juego, me surmergía con todas mis ganas en la gigantesca nave Ishimura y permitía que cada sonido o destello de luz me provocara un salto y gritos. Vamos, como hay que enfrentarse a cualquier cosa relacionada con el terror para que puedas saborearla plenamente.
Pero llega la segunda hora de juego y noto que la munición empieza a sobrarme, que con una sola arma (la primera que te dan) se solucionan el 90% de los enfrentamientos y que casi ningún enemigo llega a tocarme siquiera porque a no menos de 5 metros han muerto. Pero vamos a ver... ¿no se supone que esto es un survival horror?¿No tendría que estar con el agua al cuello, buscando munición hasta debajo de las piedras y contando los botiquines mientras cojeo para huir de criaturas de pesadilla? Pues... no. Morir se convierte en algo tremendamente complicado. Esto deja de dar miedo. El juego pierde la gracia. Fin de la historia.
Virtudes tiene, ojo, sin duda que sí, pero al igual que en una superproducción de cine, ya nadie discute que técnicamente sea todo perfecto y que si te fijas han colocado cada grano de arena de la playa para que quede bien, uno por uno. Pero más vale que no te aburra...
Y ese es el caso.
De todas formas alguna que otra cosilla no está nada mal, como el hecho (al principio, cuando lo haces todavía de forma cien por cien mecánica) de arrancar extremidades a los bichos que te quieren matar, o lo de ir mejorando las armas y el traje blindado que llevas... en fin, cosillas como digo. Si aguantaís el juego hasta el capítulo... nueve o diez (son doce en total) acontecerá un giro en la historia que a mí me gustó bastante y sumó bastantes puntos al conjunto... pero por lo demás... nada destacable.
Aburrido, lineal... ¿a santo de qué tanto revuelo?
Crysis.
Nota media general en la página Game Rankings, 90,43%. Y a mi me parece muy bien que se considere aún hoy, año y medio después de su salida, el juego con mejor presentación gráfica que existe, pero eso no hace un juego sobresaliente ni mucho menos.
Lo que le ocurre al Crysis es que desde el minuto uno sientes un total desinterés por la historia que te están contando. Eso para empezar. Venga el KPA (Korean People Army) ha ocupado una isla y los putos yankis metomentodo no se podían quedar quietos y mandan a superhéroes para salvar la situación... ¿Qué situación?¿Salvar el qué?¿Para cuando un juego donde los americanos invaden un país aleatorio sin razón y otra nación manda agentes infiltrados para matar a los mandos de semejantes opresores?
En fin, que perdonas la historia basura porque te permite ponerte en la piel de un supersoldado con un traje que le confiere una serie de habilidades especiales que son a saber: camuflaje, fuerza, velocidad y escudo. Todos ellos duran cero coma dos. Esa es la duración real, no les miento. Ganas más poniendote en un rincón y esperando que los enemigos vengan a morir que planificando estrategias con tus habilidades. Por cierto que los enemigos vienen a morir en efecto. Disparas, te descubres, doblas la esquina, te camuflas de nuevo, te das la vuelta y aparecen cuatro subnormales a los que matas, te descubres, ect. Esto es: inteligencia artificial rozando la nulidad real. He llegado a matar con el rifle de francotirador a 15 enemigos uno detrás de otro a medida que iban acudiendo a sustituir a un compañero caído en un nido de ametralladoras. Montaña de cadaveres sin mover el puntero ni cambiar de sitio.
Esto hace que los combates sean tremendamente repetitivos, lo cual se incrementa por la falta de armas llamativas en un juego donde se supone que personalizas tecnología punta y futurista de combate. Más repetitivos todavía por el hecho de enfrentarte casi el 100% del tiempo a lo mismo: soldados del KPA totalmente jeridos. La falta de variedad en los enemigos es otra cosa que me resulta imperdonable, la verdad. Y me daría igual que fueran siempre los mísmos si al menos plantearan distintos desafíos, pero siempre es lo mismo: aguanta sin que te vean lo máximo posible y cuando te vean te acomodas y los matas sin ninguna gracia o arte. Lo mísmo se puede probar a cogerlos del cuello y lanzarlos con Fuerza Máxima, pero eso dejar de tener tener gracia la segunda vez.
¿Pueden los gráficos ser suficientes para garantizar una buena experiencia de juego? Queda demostrado que en mi caso ni mucho menos. Y me parece que no soy el único que valora la jugabilidad por encima de otros factores así que... de nuevo, no perdaís el tiempo con esto, salvo que os compreís un friki ordenador y queraís verlo en Very High a 1920x1080. Pero va ser eso, verlo y basta.
Mass Effect
Y aquí está la joyisíma de la corona. He leído tal cantidad de babeos respecto a este juego, tal cantidad de veces ha sonado "obra maestra" "subido el listón para los RPG" y demás que hasta que al fin me lo instalé eran tiros diarios. Todo para encontrarme con el que posiblemente sea el RPG más genérico, aburrido, falto de variedad y en general triste que he jugado en toda mi vida. Pero en todita ella. Único punto a favor el que puedas elegir siempre entre tres opciones de diálogo: cordial, neutral y agresivo, con plus de Carisma o Intimidación una vez inviertes en esas habilidades, en caso que lo hagas.
El combate era lo más patético que he probado en años, sin ninguna dificultad ni interés. La variedad de enemigos, situaciones y escenarios era casi nula, ya que por más que te cambien de planeta estos suelen estar vacíos a excepción de habitaciones que parecen salidas del copy-paste y que tienen siempre la misma basura de enemigos. Las razas que te cruzas son limitadisimas y prácticamente son antropomorfos con un colmillo aquí y un tentáculo allá pero nada que las distinga especialmente. Incluso cuando peleas contra los Geth, criaturas robóticas y tu principal oponente (99%) en el juego, podrías decir que luchas contra humanos con armadura y punto.
No tiene ninguna vida, ninguna chispa, nada que haga especial a este universo. Y en un RPG eso es no fundamental, sino lo que vienes buscando. Buscas eso y customizar tu personaje hasta el agobio con millones de habilidades, la forma de combinarlas y objetos. Pues habiliaddes hay poquísimas, que sean útiles menos... y la lista de objetos es todavía más reducida. Armadura (que siempre es armadura a secas, sin distinguir en casco, blindaje, botas, guantes...) y cuatro armas: escopeta, pistola, rifle de asalto y rifle francotirador. Y da igual que cambies esa cuatro armas, todas son iguales salvo que mejora el daño y la cadencia... o que cambian de color.
Por dios santo si hasta el Diablo II con todos los años que tiene ya y que de hecho no era más que un RPG de acción mata-mata tenía MILLONES de objetos. Y bien los sabemos los que tantas vacas y mefistos hicimos en su momento.
Un juego mediocre y, sumado a las expectativas, una verdadera basura.
Y como colofón, aunque más que nada animará a jugar a alguno (Campano), colección de respuestas agresivas a lo largo del juego, que no son tanto spoiler sino todas las formas de mandar gente al carajo y decir "sois la mierda" que te permite el juego.